Sobre mí…

Mi nombre completo es Daniel Alonso Rivero.
Nací e hice la comunión en Madrid y luego me licencié en Bellas Artes en la especialidad de diseño y artes de la imagen en la Universidad Complutense de esa misma ciudad en 1999. Por aquellos tiempos, apenas usaba ordenadores más que para jugar y las cámaras de fotos eran de carrete. Era la época de los discos de 3,5″ y del diseño a base de tijeras y pegamento.

A mí lo que me gustaba era dibujar comics. La pintura no se me daba del todo bien y no tenía paciencia para la escultura. Luego, la fotografía me llamaba la atención pero después de tres años sin darme cuenta de que el fotómetro de mi Mamiya no tenía pilas y las fotografías me salían siempre subexpuestas, acabé por desesperarme del todo y me puse a trabajar haciendo animaciones en flash, en la época en la que un animador debía usar papel de calco.

Lo del html vino más adelante, y las primeras páginas, supongo que como todo el mundo, las tuve que hacer a base de picar a pelo en un editor de texto plano. Era todo un misterio para mí. Al mismo tiempo, seguía en mis trece de publicar tebeos, sin demasiado éxito.

Con la revolución de la fotografía digital me entró de nuevo el gusanillo y hace un par de años me hipotequé con una NIKON D80. “Más vale tarde qué nunca”, me repetía mientras rebuscaba los apuntes de la Universidad que hablaban sobre obturadores, ISOS, diafragmas, filtros… y que nunca acabé de asimilar del todo.

Tras diversos reveses en varias empresas por causa de la crisis, me puse a trabajar como autónomo, no yéndome del todo mal, hasta que empezó a dejar de irme bien, momento en el que pasé a formar parte de la plantilla del  departamento de TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación, para los profanos) del grupo SM donde continúo a día de hoy mientras sigo haciendo mis pinitos por mi cuenta, como diseñador, ilustrador, declamador, o adiestrador de delfines.